La planificación de turnos en restauración es un ejercicio de equilibrio delicado. Hay que gestionar la demanda variable, las disponibilidades de los empleados, la normativa laboral y las restricciones presupuestarias — a menudo simultáneamente.
Desafíos únicos de la planificación en restauración
Demanda variable: A diferencia de las oficinas, los restaurantes experimentan enormes fluctuaciones de afluencia. Los fines de semana, festivos, condiciones meteorológicas y eventos locales afectan a las necesidades de personal.
Alta rotación: El sector de la restauración tiene una rotación del 70-80% anual. La planificación debe adaptarse a las nuevas incorporaciones y las bajas frecuentes.
Restricciones de cumplimiento: El Estatuto de los Trabajadores impone reglas estrictas sobre descansos, duración máxima de la jornada y horas extras que la planificación debe respetar.
Múltiples habilidades: Los horarios deben equilibrar la experiencia de los camareros con las necesidades de cocina y la cobertura de puestos de gestión en cada servicio.
Funcionalidades a buscar
Previsión de demanda: Las mejores herramientas analizan datos históricos de ventas para predecir las necesidades de personal. Busca integración con tu TPV para previsiones más precisas.
Gestión de disponibilidades: Los empleados deben poder enviar sus disponibilidades y solicitudes de ausencia digitalmente. Esto reduce los conflictos de horario y mejora la satisfacción.
Intercambio de turnos: Permitir que los empleados intercambien turnos (con aprobación del encargado) reduce el trabajo administrativo mientras ofrece flexibilidad.
Acceso móvil: Encargados y empleados deben acceder a los horarios desde cualquier dispositivo. Las notificaciones instantáneas de cambios son esenciales.
Control de costes laborales: El seguimiento en tiempo real del porcentaje de mano de obra respecto a ventas ayuda a prevenir excesos antes de que ocurran.