La selección de personal y la incorporación suelen tratarse como procesos separados: equipos diferentes, sistemas diferentes, traspasos diferentes. Esta fragmentación crea brechas por las que los candidatos se pierden y donde la experiencia se deteriora.
Esta guía trata el recorrido desde la candidatura hasta el empleado productivo como un proceso continuo. Una mejor integración mejora la experiencia del candidato, la calidad de la contratación y el tiempo hasta la productividad.
Construcción de su estrategia de selección
Una selección eficaz comienza antes de publicar las vacantes. Preguntas estratégicas que debe responder:
¿Qué capacidades necesita su organización, no solo para las vacantes actuales sino para la dirección futura? Contratar para las necesidades de mañana mientras se cubren los puestos de hoy requiere una planificación de la plantilla con visión de futuro.
¿Dónde encontrará a los candidatos? Los distintos puestos requieren fuentes diferentes: portales de empleo, referencias de empleados, contacto directo, colaboraciones con universidades. Adapte los canales a las fuentes de talento.
¿Qué hace atractiva a su organización para los candidatos? Su propuesta de valor como empleador debe ser auténtica y diferenciada: las afirmaciones genéricas sobre una 'gran cultura' no convencen a nadie.
Creación de una excelente experiencia del candidato
Cada punto de contacto moldea la percepción. Los candidatos juzgan a las organizaciones por cómo los trata el proceso de selección:
Las descripciones de puesto claras establecen expectativas precisas. Las publicaciones vagas o infladas hacen perder tiempo a todos y atraen a candidatos inadecuados.
La comunicación ágil durante todo el proceso importa enormemente. Los candidatos que no saben el estado de su candidatura asumen lo peor y comparten su frustración públicamente.